manzana

Mantener una buena salud bucodental es imprescindible en todas las edades para gozar de una buena calidad de vida y evitar intervenciones en los dientes. Las clínicas dentales Grup Dr. Bladé hacen mucho hincapié en la prevención de  enfermedades bucodentales, ya que es mucho mejor atajarlas cuando se encuentran en su fase incipiente que cuando se han desarrollado. Para ello, además de una revisiones periódicas para llevar un control exhaustivo de la boca y las piezas dentales, es vital mantener una buena alimentación.

Algunos alimentos que cuidan boca y dientes

  • Queso: la gran cantidad de calcio que contiene este derivado lácteo permite que se mezcle con la placa y actúe como un pequeño escudo contra los ácidos causantes de caries. También es beneficioso para el esmalte de los dientes.
  • Zumos y alimentos ricos en vitaminas: la fruta y la verdura fresca contribuye a que desaparezca la placa de los dientes, con el beneficio añadido de que refresca el aliento. Puedes optar por manzanas, peras o zanahorias. Los componentes antioxidantes y otros nutrientes de estos alimentos también son unos excelentes protectores de las encías, por lo que reducen el riesgo de infecciones bacterianas.
  • : últimamente está muy de moda consumir té en lugar de café. Es una gran decisión, ya que algunos de sus componentes previenen el desarrollo de las bacterias que provocan las caries y enfermedades en las encías.
  • Chicle: sin azúcar, por supuesto. El hecho de masticar un chicle provoca que las glándulas salivales trabajen a un ritmo mayor, y eso actúa como agente limpiador. Obviamente, los chicles con azúcar están contraindicados ya que producen caries y atacan el esmalte de los dientes.

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dieta sexo

Si quieres gozar de buena salud, hay que cuidarse por dentro y por fuera. Para eso, siempre se ha hablado de la importancia de comer sano, pero a veces no se destacan en demasía los beneficios de una vida sexual plena. Por eso, si no tienes pareja o esta no te complace, una buena opción es recurrir a profesionales. Las chicas de escorts barcelona están dispuestas a hacerte pasar un buen rato.

Barcelona, lugar de buenas comidas

El placer que proporciona una buena comida, ya sea en un restaurante o en la cama, puede volver locas a algunas personas. A través de la gastronomía se pueden despertar todos los sentidos. Obviamente, el que juega un papel más destacado es el gusto, pero sobre todo se está haciendo hincapié últimamente en la imagen de los platos. Destacan los emplatados cada vez más trabajados; y tiene sentido, porque la primera impresión es lo que cuenta y la comida entra por los ojos. Es cierto que en ocasiones prima demasiado la imagen y la cocina moderna quizá se esté centrando en la estética en detrimento del sabor y las texturas, pero al fin y al cabo ellos son los expertos y los que marcan tendencia. Estamos acostumbrados a una cocina tradicional, aunque poco a poco somos más abiertos a comidas de otras culturas y estilos; y por eso Barcelona y Catalunya se han convertido en una de las cunas de la gastronomía mundial.

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pesca

En las películas estadounidenses vemos como actividad típica y tópica de padres e hijos la pesca, normalmente en una barca, en medio de un lago, y casi siempre con más interés por parte del padre que del hijo, pero aun así una tradición por la que parece que todos pasen tarde o temprano, primero en una posición y luego en la otra.

Pero lejos de verla como una actividad aburrida, la pesca deportiva, es decir la que se lleva a cabo por afición y no está destinada al mercado alimentario, puede ser algo no solo divertido, sino educativo e ideal para estrechar lazos dentro de la familia o en un grupo de amigos.

Un buen día de pesca nos permite compartir una actividad con ese grupo de personas, sean amigos o familia, mientras nos marcamos objetivos a superar, entramos en contacto con la naturaleza y aprendemos cosas tan importantes como la paciencia y la perseverancia.

Respetando siempre las normas que se apliquen a la zona en la que vayamos a desarrollar esta actividad, que regulan aspectos como métodos, aparejos, especies y tamaños, la pesca deportiva puede pasar de interesante a divertida cuando sirve para algo más que para pasar el rato.

Si hablamos de competición, cuando nos metemos en deportes siempre hay una federación, que es la que establece las normas y organiza actividades como campeonatos, que suponen un interesante incentivo al posibilitar la consecución de títulos y organizar a los participantes en categorías más igualadas. Además, cuando se establecen condiciones cumplirlas se convierte en el objetivo y, por lo tanto, es un aliciente que borra cualquier rastro de tedio en esta actividad.

Con cada vez más adeptos, tiene suficiente variedad de técnicas (convencional, mosca, spinning, baitcasting…), materiales y cebos (que pueden ser naturales o artificiales), lo que permite que su práctica se adapte a todo tipo de gustos y preferencias, así como a gente con distintos grados de experiencia.

Una buena muestra de que la pesca deportiva no tiene nada que ver con la comercial es la tendencia a liberar a los peces una vez pescados, pesados y registrados, aunque antiguamente lo más común era conservarlos como trofeos después de pesarlos.

Decíamos que la pesca deportiva la pueden practicar personas con distintos grados de experiencia, pero es importante adquirirla de alguna forma, si es posible estudiando sobre el tema o pidiendo consejo a los más veteranos, puesto que cada tipo de pez tiene unas condiciones óptimas de captura. Por ejemplo, aunque sea uno más bien grande, eso no significa que el cebo tenga que serlo también, pues es posible que el pez en cuestión tenga una boca pequeña a pesar de su gran cuerpo.

A medida que adquiramos experiencia sabremos qué cañas y cebos son los más adecuados, además de que sabremos interpretar los movimientos que captemos en el agua para determinar si se trata de una buena oportunidad o una falsa alarma o, por el contrario, no parece que ese día vayan a picar.

Si queremos ser unos buenos pescadores deportivos debemos saber observar, tener muy claro qué es lo que queremos capturar, cuál es el equipo adecuado para pescar a cada especie –lo que conseguiremos llevando un registro y sacando nuestras conclusiones, si es que decidimos aprender por nosotros mismos con poca ayuda externa-, intentarlo también en condiciones en las que en teoría no podremos pescar fácilmente, no dejar de aprender, leyendo y escuchando a los que son más expertos que nosotros, y sobre todo respetar el medio ambiente devolviendo a los peces a las aguas que les corresponden, puesto que se trata de que nos divirtamos sin que ellos tengan que sufrir en exceso.

Especies más habituales en la pesca deportiva

Dentro de los peces más buscados por los que practican la pesca deportiva tenemos dos grandes grupos de clasificación, que como no podía ser de otra forma son los de agua salada y los de agua dulce.

La pesca deportiva en el mar tiene como principales protagonistas a peces como el tambor negro, el lenguado, la trucha de mar, el pámpano o el pargo, mientras que en la que se practica en ríos y lagos lo que se suele capturar son róbalos, salmones, truchas de río, lucios o bagres.

 

 

comerpescado

Por todos es sabido que para tener una dieta equilibrada hay que comer de forma variada, no solo aquello que más nos gusta, sino también lo que quizá nos motiva menos pero sabemos que nuestro cuerpo necesita.

Aunque no son pocos los amantes del pescado, parece ser que es un gusto que se desarrolla con la madurez, pues por alguna razón desde niños hay un rechazo manifiesto por este animal, y un disgusto generalizado cuando no hay más remedio que comer platos de pescado. Y esos prejuicios infantiles se mantienen en algunos adultos, por lo que conviene recordar cuáles son las ventajas del pescado en la alimentación humana.

¿Por qué es tan importante comer pescado, y no solo de vez en cuando por “cumplir”? Para empezar, aporta proteínas al cuerpo, algo que también nos proporciona la carne roja, pero el pescado, por sus características, es de más fácil digestión.

Uno de las biomoléculas que consumidas en exceso son enemigas de un cuerpo esbelto, los hidratos de carbono o carbohidratos, están poco presentes en el pescado, lo que de por sí constituye una ventaja, pero estos animales de agua por el contrario aportan una gran cantidad de minerales y vitaminas, parecida a la de la carne pero sin las desventajas de esta. De hecho, como tienen pocas calorías podemos disfrutar de una comida basada en pescado sin estar preocupándonos por esos kilos de más en los que sí pensamos cuando comemos carne.

Curiosamente, al contrario de lo que ocurre con la carne de otros animales, cuanto más graso es un pescado más de estos minerales y vitaminas tiene, y no tenemos que sufrir, porque en este caso se trata de grasas saludables.

Por ejemplo están las llamadas Omega 3, que contribuyen a evitar que la sangre se coagule de forma errónea y, por lo tanto, a prevenir los infartos. El corazón es uno de los órganos más beneficiados por el hecho de comer pescado, y no solo por lo ya mencionado, sino porque el potasio que contienen, además de sus bajos niveles de sodio, producen una mejor tensión arterial.

El pescado tiene incluso ventajas inesperadas o poco conocidas: cuando comemos ejemplares de especies pequeñas a los que no se les quitan las espinas, por ejemplo, la ingesta de dichas espinas, más por no quitarlas que por comerlas intencionadamente, nos proporciona calcio extra. Al fin y al cabo, las espinas son los huesos de los peces.

Pero cuidado, porque por muy saludable que sea este tipo de alimento también puede conllevar algunos peligros, aunque no es algo inherente a los peces como especie, sino a la acción humana: la contaminación de mares y ríos por el vertido de líquidos o por la propia contaminación ambiental hacen que en los peces se puedan encontrar altas dosis de mercurio o plomo. Aunque también es cierto que otros peligros asociados al pescado, como el parásito anisakis, forman parte de la naturaleza sin que el hombre haya tenido nada que ver con ello.

¿Qué pasa si no comemos pescado?

Si nuestras madres, de pequeños, nos alertaban del peligro de que se nos hinchara la garganta si no comíamos pescado seguramente habremos oído alguna vez el nombre de la enfermedad del bocio.

Pero no era un cuento para asustarnos y que comiéramos pescado: la enfermedad existe y se caracteriza por el crecimiento anormal de la tiroides, lo que ocasiona un bulto en la garganta por falta de yodo, un mineral aportado sobre todo por pescados y mariscos.

Además, durante el embarazo las mujeres deben comer pescado para aportarle al feto ese yodo, necesario para la formación del cerebro y para el correcto crecimiento del futuro bebé.

Aun así, hay que tener en cuenta algunas consideraciones: es importante que tanto las mujeres embarazadas como los niños y los adolescentes coman no más de 2 raciones de pescado a la semana, mejor, a pesar de que aporten una gran cantidad de nutrientes que aportan y conlleven las otras ventajas mencionadas más arriba.

Para las personas mayores de 15 años, con excepción de las embarazadas, el límite está en 4 raciones a la semana, aunque combinando pescados azules y blancos y evitando, en lo posible, las especies que se consideran depredadoras, como el salmón o el pez espada.