Beneficios de la dieta mediterránea para bajar de peso

Aunque no se suele hablar mucho al respecto, lo cierto es que la dieta mediterránea es muy beneficiosa combinada con pastillas quemagrasas para quien se encuentra buscando bajar de peso y que luego resulte muy difícil que se pueda recuperar lo que se ha perdido, uno de los grandes inconvenientes de la mayor parte de los planes de alimentación que se realizan con este objetivo en mente.

Además de lo anterior, bien vale la pena mencionar que los expertos en el campo de la nutrición suelen anotar que esta es una dieta con muchos beneficios para la salud, así que vale la pena conocerla.

¿Cómo bajar peso de manera sana?

En primera instancia, hay que mencionar que el aceite de oliva es la grasa más importante que se utiliza en la dieta mediterránea, una de las razones por las que se destacan las siguientes características de este tipo de plan de alimentación.

  • Es muy baja en grasas saturadas y por el contrario es muy alta en grasas monoinsaturadas.
  • Presenta un adecuado equilibrio en ácidos grasos.
  • Es baja en proteína animal.
  • Finalmente, es rica en antioxidantes y en fibras.

A raíz de lo anterior, se suele mencionar al respecto que cuando se opta por el consumo de alimentos con estas propiedades de forma regular, la prevención de enfermedades coronarias y el gozar de un nivel más bajo de colesterol en la sangre se hace mucho más probable.

Igualmente, no sólo se trata de una protección ante los riesgos cardiovasculares, sino que con su aporte en antioxidantes, se previene el envejecimiento de las células. Además de lo que ya se ha mencionado, una de las grandes ventajas de la dieta mediterránea al adelgazar, radica en que se puede seguir disfrutando de alimentos que son deliciosos, motivo por el que la dieta va a continuar siendo excelente a nivel nutricional, sin que se resientan u olviden esos pequeños gustos.

La importancia de los carbohidratos

En términos generales, sobre lo que se debe hacer énfasis, es que en este caso lo que se pretende es reducir el consumo de hidratos de carbono, sin que él lo anterior significa que su eliminación total del plan de alimentación. Casi siempre se va a sugerir que su consumo sea en el almuerzo y a desayunar.

Aunque pueda parecer en un primer momento que no hay el suficiente equilibrio, la energía que se va a obtener con estos alimentos será más que suficiente para cumplir con el objetivo de perder peso por supuesto disponer de la energía suficiente para las labores del día a día.

Finalmente, se resalta que las frutas y las verduras van a ser muy importantes, los bollos y los dulces se van prácticamente a suprimir, mientras que las carnes rojas serán escasas. En otras palabras, una dieta muy sana y equilibrada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *