Estar cómodo cuando trabajas en el sector de la hostelería es crucial para que salga todo bien. Se trata de un trabajo muy exigente, sobre todo por la rapidez con la que hay que funcionar y para tener los mejores uniformes no hay nada como Naisa. Es vital recurrir a tiendas especializadas para que los empleados se sientan cómodos y el vestuario no se convierta en impedimento para el correcto desempeño del trabajo.

Además, hay que tener en cuenta que las altas temperaturas del verano son un hándicap, ya que no todos los establecimientos pueden permitirse tener a sus trabajadores en pantalón corto y camiseta de tirantes, de modo que la elección del tejido, entre otras cosas, pasa a ser un punto importante del negocio.

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En un restaurante el ritmo con el que se ensucian y lavan platos, cubiertos y vasos es muy elevado, hay mucho trabajo más allá del que llevan a cabo los cocineros y los camareros, aunque estos dos colectivos son los más visibles y reconocidos por los clientes.

Pero además de encargarse de dejar la vajilla lista para que otros clientes puedan disfrutar de la comida en ella con la tranquilidad de que está completamente limpia, en un establecimiento así también hay que barrer y fregar los suelos y, por supuesto, lavar manteles y servilletas, que también se ensucian con tanta frecuencia que es recomendable que el restaurante tenga contratado un servicio de lavandería que se encargue de esta necesaria e invisible tarea.

A la hora de elegir la empresa a la que encargarle el lavado de la mantelería hay que tener en cuenta que debería ser una lavandería (y planchado) industrial, un negocio que sea capaz de trabajar con grandes cantidades de ropa –porque no solo están los manteles y las servilletas, sino también delantales y otras prendas de trabajo involucradas en el funcionamiento de un restaurante, incluso las toallas de los baños- y que lo haga a una velocidad muy rápida, sin perder por ello, naturalmente, la calidad que se le exige a un servicio profesional que, además, se encargará de darle a cada tipo de prenda, según los materiales con los que esté hecha, el tratamiento especial que necesita y que una lavadora de tipo doméstico no puede darle.Continúa leyendo