Aquí traemos algunos consejos para hacer una dieta saludable durante la temporada de verano. Con la llegada del buen tiempo y el calor se produce un cambio en nuestro estilo de vida y esto hace necesario adoptar modificaciones en los hábitos alimentarios. En verano no nos hacen falta nada más y nada menos calorías que el resto del año, pero sí hay que tener especial cuidado con la pérdida de líquidos y la consiguiente deshidratación.

La nutricionista Mónica Montserrat, coordinadora de la Unidad de Dietética y Nutrición Clínica del Hospital Universitario de Bellvitge, nos habla de los aspectos nutricionales que hay que tener en cuenta para disfrutar al máximo del verano. Consejos sobre los alimentos más adecuados que se tienen que comer para evitar los efectos indeseables que se pueden producir por las altas temperaturas y los viajes en países exóticos, entre otros.

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A pesar de que siempre pensamos que lo mejor para combatir la ansiedad es acudir a un profesional y tomar medicamentos, no son las únicas estrategias que existen para minimizar sus efectos. Un ámbito que está poco explotado en este sentido es el de la alimentación, y es que comer (y beber) de una manera sana y controlada puede ser muy beneficioso para el organismo en general y para la ansiedad en concreto, y así lo aseguran expertos como Dr Romeu.

No cabe duda de que los alimentos que ingerimos tienen una influencia directa en nuestro estado físico y mental. Obviamente, la alimentación es un factor capital en nuestro día a día y si se consumen cantidades coherentes con dietas equilibradas y variadas, estaremos poniendo mucho de nuestra parte para paliar los efectos de la ansiedad, ya sea en el proceso de curación o con intenciones preventivas.

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En un restaurante el ritmo con el que se ensucian y lavan platos, cubiertos y vasos es muy elevado, hay mucho trabajo más allá del que llevan a cabo los cocineros y los camareros, aunque estos dos colectivos son los más visibles y reconocidos por los clientes.

Pero además de encargarse de dejar la vajilla lista para que otros clientes puedan disfrutar de la comida en ella con la tranquilidad de que está completamente limpia, en un establecimiento así también hay que barrer y fregar los suelos y, por supuesto, lavar manteles y servilletas, que también se ensucian con tanta frecuencia que es recomendable que el restaurante tenga contratado un servicio de lavandería que se encargue de esta necesaria e invisible tarea.

A la hora de elegir la empresa a la que encargarle el lavado de la mantelería hay que tener en cuenta que debería ser una lavandería (y planchado) industrial, un negocio que sea capaz de trabajar con grandes cantidades de ropa –porque no solo están los manteles y las servilletas, sino también delantales y otras prendas de trabajo involucradas en el funcionamiento de un restaurante, incluso las toallas de los baños- y que lo haga a una velocidad muy rápida, sin perder por ello, naturalmente, la calidad que se le exige a un servicio profesional que, además, se encargará de darle a cada tipo de prenda, según los materiales con los que esté hecha, el tratamiento especial que necesita y que una lavadora de tipo doméstico no puede darle.Continúa leyendo

Mantener una buena salud bucodental es imprescindible en todas las edades para gozar de una buena calidad de vida y evitar intervenciones en los dientes. Las clínicas dentales Grup Dr. Bladé hacen mucho hincapié en la prevención de  enfermedades bucodentales, ya que es mucho mejor atajarlas cuando se encuentran en su fase incipiente que cuando se han desarrollado. Para ello, además de una revisiones periódicas para llevar un control exhaustivo de la boca y las piezas dentales, es vital mantener una buena alimentación.

Algunos alimentos que cuidan boca y dientes

  • Queso: la gran cantidad de calcio que contiene este derivado lácteo permite que se mezcle con la placa y actúe como un pequeño escudo contra los ácidos causantes de caries. También es beneficioso para el esmalte de los dientes.
  • Zumos y alimentos ricos en vitaminas: la fruta y la verdura fresca contribuye a que desaparezca la placa de los dientes, con el beneficio añadido de que refresca el aliento. Puedes optar por manzanas, peras o zanahorias. Los componentes antioxidantes y otros nutrientes de estos alimentos también son unos excelentes protectores de las encías, por lo que reducen el riesgo de infecciones bacterianas.
  • : últimamente está muy de moda consumir té en lugar de café. Es una gran decisión, ya que algunos de sus componentes previenen el desarrollo de las bacterias que provocan las caries y enfermedades en las encías.
  • Chicle: sin azúcar, por supuesto. El hecho de masticar un chicle provoca que las glándulas salivales trabajen a un ritmo mayor, y eso actúa como agente limpiador. Obviamente, los chicles con azúcar están contraindicados ya que producen caries y atacan el esmalte de los dientes.

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Si quieres gozar de buena salud, hay que cuidarse por dentro y por fuera. Para eso, siempre se ha hablado de la importancia de comer sano, pero a veces no se destacan en demasía los beneficios de una vida sexual plena. Por eso, si no tienes pareja o esta no te complace, una buena opción es recurrir a profesionales. Las chicas de escorts barcelona están dispuestas a hacerte pasar un buen rato.

Barcelona, lugar de buenas comidas

El placer que proporciona una buena comida, ya sea en un restaurante o en la cama, puede volver locas a algunas personas. A través de la gastronomía se pueden despertar todos los sentidos. Obviamente, el que juega un papel más destacado es el gusto, pero sobre todo se está haciendo hincapié últimamente en la imagen de los platos. Destacan los emplatados cada vez más trabajados; y tiene sentido, porque la primera impresión es lo que cuenta y la comida entra por los ojos. Es cierto que en ocasiones prima demasiado la imagen y la cocina moderna quizá se esté centrando en la estética en detrimento del sabor y las texturas, pero al fin y al cabo ellos son los expertos y los que marcan tendencia. Estamos acostumbrados a una cocina tradicional, aunque poco a poco somos más abiertos a comidas de otras culturas y estilos; y por eso Barcelona y Catalunya se han convertido en una de las cunas de la gastronomía mundial.

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Por todos es sabido que para tener una dieta equilibrada hay que comer de forma variada, no solo aquello que más nos gusta, sino también lo que quizá nos motiva menos pero sabemos que nuestro cuerpo necesita.

Aunque no son pocos los amantes del pescado, parece ser que es un gusto que se desarrolla con la madurez, pues por alguna razón desde niños hay un rechazo manifiesto por este animal, y un disgusto generalizado cuando no hay más remedio que comer platos de pescado. Y esos prejuicios infantiles se mantienen en algunos adultos, por lo que conviene recordar cuáles son las ventajas del pescado en la alimentación humana.

¿Por qué es tan importante comer pescado, y no solo de vez en cuando por «cumplir»? Para empezar, aporta proteínas al cuerpo, algo que también nos proporciona la carne roja, pero el pescado, por sus características, es de más fácil digestión.

Uno de las biomoléculas que consumidas en exceso son enemigas de un cuerpo esbelto, los hidratos de carbono o carbohidratos, están poco presentes en el pescado, lo que de por sí constituye una ventaja, pero estos animales de agua por el contrario aportan una gran cantidad de minerales y vitaminas, parecida a la de la carne pero sin las desventajas de esta. De hecho, como tienen pocas calorías podemos disfrutar de una comida basada en pescado sin estar preocupándonos por esos kilos de más en los que sí pensamos cuando comemos carne.

Curiosamente, al contrario de lo que ocurre con la carne de otros animales, cuanto más graso es un pescado más de estos minerales y vitaminas tiene, y no tenemos que sufrir, porque en este caso se trata de grasas saludables.

Por ejemplo están las llamadas Omega 3, que contribuyen a evitar que la sangre se coagule de forma errónea y, por lo tanto, a prevenir los infartos. El corazón es uno de los órganos más beneficiados por el hecho de comer pescado, y no solo por lo ya mencionado, sino porque el potasio que contienen, además de sus bajos niveles de sodio, producen una mejor tensión arterial.

El pescado tiene incluso ventajas inesperadas o poco conocidas: cuando comemos ejemplares de especies pequeñas a los que no se les quitan las espinas, por ejemplo, la ingesta de dichas espinas, más por no quitarlas que por comerlas intencionadamente, nos proporciona calcio extra. Al fin y al cabo, las espinas son los huesos de los peces.

Pero cuidado, porque por muy saludable que sea este tipo de alimento también puede conllevar algunos peligros, aunque no es algo inherente a los peces como especie, sino a la acción humana: la contaminación de mares y ríos por el vertido de líquidos o por la propia contaminación ambiental hacen que en los peces se puedan encontrar altas dosis de mercurio o plomo. Aunque también es cierto que otros peligros asociados al pescado, como el parásito anisakis, forman parte de la naturaleza sin que el hombre haya tenido nada que ver con ello.

¿Qué pasa si no comemos pescado?

Si nuestras madres, de pequeños, nos alertaban del peligro de que se nos hinchara la garganta si no comíamos pescado seguramente habremos oído alguna vez el nombre de la enfermedad del bocio.

Pero no era un cuento para asustarnos y que comiéramos pescado: la enfermedad existe y se caracteriza por el crecimiento anormal de la tiroides, lo que ocasiona un bulto en la garganta por falta de yodo, un mineral aportado sobre todo por pescados y mariscos.

Además, durante el embarazo las mujeres deben comer pescado para aportarle al feto ese yodo, necesario para la formación del cerebro y para el correcto crecimiento del futuro bebé.

Aun así, hay que tener en cuenta algunas consideraciones: es importante que tanto las mujeres embarazadas como los niños y los adolescentes coman no más de 2 raciones de pescado a la semana, mejor, a pesar de que aporten una gran cantidad de nutrientes que aportan y conlleven las otras ventajas mencionadas más arriba.

Para las personas mayores de 15 años, con excepción de las embarazadas, el límite está en 4 raciones a la semana, aunque combinando pescados azules y blancos y evitando, en lo posible, las especies que se consideran depredadoras, como el salmón o el pez espada.